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sábado, 12 de junio de 2010

Maravillas naturales de la Península Ibérica




En Alcolea del Pinar se toma la carretera que nos lleva hasta Molina de Aragón. Cinco kilómetos antes de llegar se encuentra el desvío hacia Corduente, un pequeño pueblo que alberga el Centro de Interpretación del Parque Natural del Alto Tajo. Merece la pena esta visita porque nos muestra las inmensas posibilidades que tiene el parque para los amantes de la naturaleza, la flora, la fauna y el senderismo.
El Alto Tajo con un extenso sistema de cañones y hoces fluviales (considerado uno de los más importantes de Europa), alberga una gran diversidad tanto de paisajes como de animales. Un fantástico entramado de cañones, valles, páramos, montañas, laderas, ríos, lagunas, saladares y turberas se suceden en el Parque y nos ofrecen una increíble diversidad geológica (calizas, areniscas, conglomerados, pizarras y cuarcitas).
Donde se juntan El Tajo y el Gallo pude comprobar la bonita tonalidad de las aguas: verde-azulado limpio y refrescante. Siguiendo la ruta 4 llegamos hasta el impresionante mirador de Zaorejas desde donde se divisa un inmenso cañón abrigo del rio y de las aves que allí se refugian.
Muy interesantes son las turberas como la de la cascada de la Escaleruela. Por allí planean majestuosos los buitres, controlando a su paso todo lo que se mueve. Una estampa impresionante.