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domingo, 12 de agosto de 2012

Milhojas de bacalao al pil pil

El bacalao es un pescado blanco y por tanto tiene un bajo contenido en grasa, la que tiene la almacena en el hígado que es empleado en la fabricación de aceite de pescado. Posee una amplia variedad de vitaminas y minerales que intervienen en la formación de glóbulos rojos, en el sistema nervioso, en el material genético, etc…
Lo conocemos sobre todo en salazón, pero también lo podemos encontrar fresco e igualmente bueno.
Paises como Portugal tienen una larga tradición en la elaboración del bacalao de diversas formas, tal vez las más conocidas sean el bacalhau dourado (como una especie de revuelto) y la brandada ( con aceite y crema de leche)

Al bacalao le pasa como al pollo, que admite ser cocinado de mil maneras y todas excelentes.
A mi me encanta sobre todas ellas el bacalao al pil-pil, tal vez por la simplicidad de la receta y a la par por su genialidad. (de esta forma de preparlo saben mucho en el Pais Vasco de donde es original la receta).
Valiéndonos tan sólo de un buen aceite y un buen bacalao podemos obtener un plato de auténtico lujo, donde podremos apreciar el sabor único de un pescado tan versátil.

Os propongo cuidar un poquito la presentación y en vez de hacer unos lomos (por otra parte, exquisitos) utilizar otras partes del bacalao que son más baratas e igualmente buenas y de las que podemos obtener un plato muy resultón. Eso si, es imprescindible que tenga la piel, porque de ahí obtendremos la gelatina con la que ligar la salsa.

INGREDIENTES  para 6 personas

·               1 kg de bacalao
·               3 ajos laminado
·               3 ajos enteros
·               guindilla (opcional)
·               aceite de oliva 250ml
·               perejil


ELABORACION
Confitamos en parte del aceite sin que llegue a hervir los ajos enteros.
En el resto del aceite freímos un par de ajos en láminas que nos servirán para decorar.

Poned con el fuego bajo un poco del  aceite de haber rehogado el ajo y guindilla y el bacalao con la piel hacia abajo. El aceite debe estar caliente pero que no fría el bacalao sino que le obligue a ir soltando el jugo poco a poco. Cuando tengamos bastante jugo retiramos las piezas de bacalao que ya se habrá confitado y ayudándonos de un colador fino ir removiendo el jugo a la par que añadimos el aceite que habíamos reservado, de manera que ambos se liguen en una salsa única que será el alma de este plato.
 Ayudándonos de un aro montaremos nuestra preparación como se ve en la foto con lo que tendremos unas deliciosas milhojas de bacalao al pil pil. ¡para chuparse los dedos!