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domingo, 8 de julio de 2012

Sándwiches especiales: una solución para la pereza de los lunes.


No sé a vosotros, pero a mí después de un fin de semana cocinando para los amigos, para la familia, para los vecinos… se me presenta el lunes y se me hace un poco cuesta arriba seguir cocinando. Pero claro hay que comer. Después de tanto cocinar me gusta hacer una cena sencilla y rápida. La mejor solución: un sándwich. Los niños estarán encantados de disfrutar de una cena informal.
En vez del clásico de jamón y queso lo complico un poquito más pero el resultado merece la pena.
Mi sándwich de algunos lunes por la noche consiste en lo siguiente.


INGREDIENTES
  • Un filete de pechuga de pollo cortada en tiritas
  • Una lonchita de queso
  • Una cebollita confitada
  • Unas tiras de pimiento asado
  • Un poquito de lechuga
  • Una rodajita de tomate
  • Un huevo frito (opcional)
ELABORACIÓN
La cebolla se confita cortándola en juliana (en tiritas) y poniéndola con aceite de girasol o mantequilla al fuego muy, muy lento. No debe burbujear muy rápido el aceite si queremos un resultado óptimo. Cuando esté muy blandita la retiramos con todo su aceite y reservamos. Nos puede valer para otra preparación, así que se puede confitar una cebolla entera y luego conservarla en el frigorífico. Dura tranquilamente una semana.
El filete de pollo lo frío con el aceite bien fuerte para que se dore, vuelta y vuelta con un poquito de sal y ajo en polvo.
Ya sólo queda tostar los panes y después procedo a montar los ingredientes en el siguiente orden:
  1. Loncha de queso
  2. El filete de pollo troceado en tiritas bien caliente para que derrita un poco el queso.
  3. La cebolla confitada y escurrida.
  4. Las tiras de pimiento asado
  5. La lechuga, el tomate y un chorrito de mayonesa
  6. Y por último el huevo. Hago una ventanita para que se vea bien.


¡Delicioso!