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sábado, 29 de marzo de 2014

Nuestros entrañables "donuts", ahora caseros

¿Qué que se puede hacer en una tarde lluviosa y fría?
A) quedarse en casa con una manta en el sofá
B) Salir abrigado hasta las orejas y con paraguas
C) Hacer en casa una actividad gratificante.

Como podéis suponer yo he optado por la tercera opción. Ya que al parecer cierran la fábrica de tan tradicional e inolvidable bollo de nuestra infancia, adolescencia y juventud, no nos queda más remedio que hacerlos nosotros en casa. Así que ¡manos a la obra!

Necesitas:
  • 300 grs harina de fuerza
  • 200 grs harina normal
  • 100 grs de azúcar
  • 5 grs sal
  • 40 grs levadura fresca
  • 230 ml de leche
  • 1 huevo
  • 40 grs de mantequilla o margarina
  • esencia de vainilla
  • aceite de girasol

Para el glaseado
  • 200 grs de azúcar glass
  • 40 grs de mantequilla
  • 2 cucharadas de agua

Junta las harinas, el azúcar, la sal y la levadura. Amasa. Añade la leche. Después el huevo y dos cucharaditas de esencia de vainilla.
Amasa hasta que la consistencia sea suficiente para llevárnosla a la mesa y amasar en la mesa enharinada.  Cuando ya no se pegue vamos untando la mantequilla mientras amasamos. Volverá a estar un poco pegajosa pero no conviene añadirle más harina pues sería demasiado consistente. Es cuestión de seguir amasando unos diez minutos. Cuando ya no se pegue la dejamos reposar en un bol recubierta con film hasta que cuadruplique su tamaño.

Vuelve a amasar para sacar todo el aire. Estira la masa con la ayuda de un rodillo hasta dejarlo con un centímetro de grosor. Ya puedes, con la ayuda de un cortapastas, ir formando los donuts. Con un descorazonar de manzanas u otro utensilio de boquilla redonda, puedes hacer el agujero del centro.
Dispón los donuts en una bandeja de horno y píntalos con un brocha con aceite de girasol. Déjalos reposar hasta que doblen el volúmen.

Fríelos en aceite de girasol a fuego medio para que se haga bien la masa y no se queden crudos. Sácalos y déjalo escurrir en papel absorbente.

Prepara un glaseado con el azúcar glass y la mantequilla derretida. Ve añadiendo agua poco a poco hasta conseguir un textura suficiente para mojar los donuts. Déjalos  escurrir en una bandeja hasta que adquieran el aspecto tradicional.
También puedes simplemente espolvorear azúcar glass y canela sin más.
O recubrirlos de chocolate.
Están buenos de todas las formas. ¡a disfrutar!