TRANSLATOR/TRADUCTOR

lunes, 25 de marzo de 2013

Roma, visita obligada



COLISEO
Pasear por Roma es como andar por un museo al aire libre. Cada edificio, cada calle, cada piedra cuenta una historia milenaria.
Comprendo que para muchas personas la fastuosidad e impresionantes líneas de construcción del Vaticano sea lo más destacable de la ciudad. También los Museos Vaticanos llenos de arte y piezas más que interesantes.

Creer que se puede ver Roma en unos días es una temeridad. Se puede pasear  y admirar su belleza pero si se es amante del arte es imposible contemplar en poco tiempo tan tremenda acumulación de obras. Requiere más de una visita.
Nosotras nos centramos en la Roma de antes de Cristo. La del Coliseo, la de los tiempos de Adriano, la de los foros.
Y después en algunas de las obras de esa otra Roma más reciente en la historia, la del Renacimiento y el Barroco, tiempos en los que se construyeron esas maravillosas fuentes que adornan la ciudad, muchas obra de Bernini, y que son en si mismas un monumento admirable.
 El ambiente que se forma en torno a ellas es de animación, de esperanzas, de amores. Sigue siendo una tradición echar una moneda en la Fontana  di Trevi pidiendo volver a Roma.

La ciudad en tiempos de los primeros romanos era una zona llena de acueductos que suministraban agua a la ciudad. Al final de los mismos era costumbre construir una bella fuente.

Fontana de Trevi
Fontana di Trevi: fue obra de Nicola Salvi, aunque se cree que sobre planos de Bernini. Es de mármol. Visitarla por la noche fue para mi un encuentro mágico. Supongo que igual que para muchas parejas que se sentaban al borde del agua dejándose mecer por sus arrullos hechizantes.
El poder del agua atrae a jóvenes, mayores y niños, quienes pasaban un buen rato admirándola. Otros tratábamos de encontrar el ángulo perfecto para inmortalizarla con nuestras cámaras.


Campo dei Fiori. Delicioso lugar de encuentro donde pasear entre los puestos de frutas y flores empapándose del colorido y el ambiente alegre del barrio.
Yo recomendaría cenar o comer en una de sus múltiples terrazas desde donde contemplar el animado ambiente de la plaza.

Piazza Navona
Piazza Navona: no lejos de la anterior plaza. Muy diferente en ambiente aunque espectacular con sus tres fuentes barrocas.
Se encuentra situada en el antiguo trazado del estadio Domiciano del siglo I. Se estima que tenía capacidad para unos 30000 espectadores.
Sus actuales fuentes fueron obra de Bernini. En el centro la Fuente de los Cuatro Ríos (Fontana dei Quattro Fiumi) de 1651, que representa los cuatro grandes ríos del mundo conocidos por entonces, Nilo, Ganges, Danubio y Río de la Plata.
Los cinéfilos recordareis que esta fuente aparecía en la película “Angeles y Demonios” donde el protagonista (Tom Hanks) se zambullía en sus aguas para rescatar a uno de los cardenales secuestrados

Los Foros: aunque para muchos es sólo un conjunto de ruinas para nosotras fue una inmersión en la Roma imperial. Tan sólo hay que echarle un poquito de imaginación  y pensar en el esplendor de unas construcciones que 2000 años después siguen siendo testigos deteriorados por el paso del tiempo, de miles y miles de historias. Hoy es como pasear por unos jardines con elementos artísticos irrepetibles.  Termas, domus,  arcos, templos… todo forma parte de este conjunto magnífico de tiempos del Imperio romano. Creo que hay que contemplarlo necesariamente desde dos puntos. Uno desde el Campidoglio desde donde podemos distinguir perfectamente el Arco de Septimio Severo, el Templo de Saturno en primer plano y después la vía Sacra, la columna de Foca, la basílica de Constantino y Majencio y al fondo del todo el Coliseo. Justo desde el punto opuesto, al este y ya dentro del foro, tenemos una espléndida terraza desde donde contemplar el majestuoso Coliseo.
Foros Imperiales


Coliseo: impresionante construcción aun después de pasar 20 siglos desde su construcción. Imaginaba la sensación que produciría entonces a los atónitos visitantes de Roma cuando lo primero que vieran al entrar en la ciudad fuese este magnífico edificio. Se trata de un anfiteatro de la época del Imperio romano construido en honor a la Dinastía Flavia. Después sufriría diversos avatares a lo largo de la historia incluidos dos terremotos que lo dañaron seriamente. En el 2000 fue declarado Patrimonio de la Humanidad  por la Unesco y en 2007 fue designada como una de las nuevas Siete Maravillas del Mundo.
Tenía un aforo para 50000 espectadores. Situado al Este del Foro Romano., allí las piedras más que hablar te gritan al pasar. Gladiadores y animales perdieron aquí su vida dando espectáculo al pueblo romano. Fortaleza de la familia Frangipani durante un tiempo, de la Iglesia después. Sus restos fueron expoliados durante años hasta que Benedicto XIV le dio carácter de lugar sagrado en honor de los mártires allí ejecutados.
Después en el siglo XIX comienzan tareas de reconstrucción que han permitido que llegue en su actual estado hasta nuestros días.
Es muy divertido ver a la entrada a gente disfrazada de soldados del Imperio romano tratando de rascar algún dinero a los turistas.

San Pietro in Montorio

La trattoria da Lucia en el Trastevere




















El Trastévere: encantador barrio lleno de sitios donde comer o tomar un café. Estrechas callejuelas y casas de colores. Nos gustó especialmente la Trattoria da Lucia en via Mattonato 2B donde tomar los típicos platos italianos, pasta y verduras. Existe desde 1938. Ya han pasado por allí 4 generaciones de la misma familia y eso se nota.
Yendo hacia la parte alta del barrio y tras una empinada cuesta nos encontramos con otra joya arquitectónica: San Pietro in Montorio. Templete obra de Bramante. Edificio cilíndrico rodeado de columnas, construido donde la tradición asegura que fue crucificado el primer Papa. Debajo guarda una cripta que cubre la roca del martirio del Apóstol. Los relieves nos cuentan la vida de San Pedro.
Fue costeado en 1503 por los Reyes Católicos y forma parte en la actualidad del conjunto de edificios que componen la Embajada Española en Roma.

A la entrada del Panteón
Panteón: imponente monumento construido en tiempos de Agripa a comienzos del Imperio romano y dedicado a los dioses. Tras un incendio en el año 80 sufrió daños que fueron más tarde reparados en la reconstrucción que ordenó el emperador Adriano. Estos trabajos corrieron  a cargo del gran arquitecto del siglo I Apolodoro de Damasco. La luz de su óculo central penetra en el templo dotándole de una singular atmósfera. Además de la luz, al estar diáfano también entran la lluvia y el viento.

¡a la rica pizza!
COMER
Comer en Roma es tomar pizza en cualquiera de los cientos de establecimientos que las venden al peso. Con sabores y texturas diferentes a los que estamos acostumbrados en España pero muy ricas también.
En las trattorias , especie de cafés-restaurantes podemos degustar platos más elaborados en los que tienen una presencia importante las verduras y también, cómo no, la pasta de mil formas y colores.


Las zonas  más apetecibles para comer fueron para mi el Trastévere, el Campo dei Fiori y los restaurantes cercanos a la Fontana de Trevi. Pero la oferta es amplia y variada por toda la ciudad. Eso si, hay que revisar los precios antes de entrar porque Roma es una de las ciudades más turísticas del mundo y por tanto de las más caras. Pero siempre hay lugares donde la calidad y el precio están equilibrados y se puede disfrutar de una excelente comida sin dejar arruinado el bolsillo.

Basílica de San Pedro y los Museos Vaticanos: imposible abarcar tanto en una mañana. Los museos pueden llevar tranquilamente dos horas y media de recorrido a paso ligero. Los estudiosos del arte creo que podrían quedarse allí encerrados de por vida. Aparte de las innumerables obras de arte que albergan, la estructura de las salas en si hacen que valga la pena la visita.
En mi opinión hay muchas y magníficas obras de arte pero yo no me perdería La piedad de Miguel Angel  y el Baldaquino con sus gigantescas columnas retorcidas procedentes del bronce que recubría el Panteón (la verdad es que a mi esto me llega alma, nunca me gustaron las obras resultado del expolio de otras), de Bernini y Borromini, en la basílica . El Laoconte y la Capilla Sixtina en los Museos.

Laoconte

Escalera de los Museos Vaticanos
Si os apetecen unas bonitas vistas de la ciudad, desde la cúpula de la Basílica las conseguiréis. Eso si, tenéis que estar dispuestos a subir 500 escalones. Hay un ascensor por el que te cobran dos euros más aparte del precio de subida, pero sólo te ahorra 200 escalones, la mejor parte. Después la escalera se estrecha considerablemente. Allí pone que ls visita no es apta para cardíacos y yo añadiría que si padecéis de claustrofobia os olvidéis de realizar este esfuerzo. Lo podéis pasar realmente mal.

En la Piazza del Popolo hay un par de antiguos y bonitos cafés donde tomar un refrigerio en sus terrazas si el día acompaña. Eso si un café cuesta según la especialidad elegida entre 6 y 9 euros. Para amortizar estos precios habría que quedarse sentado allí toda la mañana. En esta plaza en su lado norte se encuentra la iglesia del mismo nombre que alberga magníficas pinturas como La conversión de San Pablo y la Crucifixion de San Pedro, ambas de Caravaggio .
Desde esta plaza se accede a los bonitos jardines de Villa Borghese donde se encuentra el palacete que alberga infinitas obras de arte. Pero esta visita será en otra ocasión.

Otra plaza con mucha vida es la Piazza Venecia, que une la Roma antigua con las calles más comerciales y transitadas de Roma como la Vía del Corso.

COMO MOVERSE EN ROMA y sacar entradas a los monumentos
Al tratarse de una ciudad llena de restos arqueológicos el trazado del metro bordea la ciudad y para llegar al centro no queda más remedio que coger autobuses o ir andando.
Si se tiene tiempo y resistencia ir andando es un auténtico placer, porque te permite ir contemplando numerosos y bellos rincones de la ciudad y palpar el animado ambiente.
Es verdad que dependiendo de dónde se encuentre el hotel a veces el metro te soluciona llegar rápidamente a la otra punta, desde la zona sur de la ciudad donde están las Termas de Caracalla hasta la zona norte donde se encuentra el Vaticano.
Lo más económico es sacar un billete turístico que vale para tres días y se puede comprar en las máquina expendedoras que hay en las estaciones.
También existe la posibilidad de adquirir una tarjeta combinada para visitar monumentos y utilizar los transportes, la Roma pass, que se puede adquirir a través de la web http://www.romapass.it/.

En la entrada principal de la Estación Termini hay taquillas que ofrecen todo tipo de combinaciones de tickets de transporte  y visitas. También una oficina de turismo, aunque tengo que  comentar que son bastante escuetos en sus explicaciones, hay que “sonsacarles” la información.
En cuanto a las visitas de los monumentos más importantes conviene reservar si se va en temporada alta. Yo no tuve problema ni tuve que esperar colas pero mi visita ha sido fuera de temporada. Para los Museos Vaticanos os recomiendo la página oficial donde os vais ahorrar bastante dinero  http://mv.vatican.va/. Otras páginas también ofrecen las entradas y visitas guiadas, pero creo que es innecesario. Con una buena guía en la mano vosotros mismos os podéis organizar la visita a vuestro aire y con lo que os ahorráis tomaros una buena comida italiana al finalizar el recorrido.